viernes, 12 de junio de 2026

FELICES LOS ECUATORIANOS PARA QUIENES VIVIR ES BEBER

 Diez beneficios de la cerveza para la salud (que seguro desconocías) | IOCA  GROUP

Beati hispani quibus vivere bibere est, dicen que repetían los soldados romanos aludiendo a la falta de diferenciación entre la pronunciación de la B y la V de los habitantes de lo que hoy es España, y así se burlaban de los conquistados pueblos de la península ibérica: felices los españoles para quienes vivir es beber. Y sí. Más allá de las precisiones fonéticas y los tristes avatares de las adicciones, quizá beber, concretamente ingerir bebidas alcohólicas, ayude a vivir, o mejor dicho a soportar mejor la vida en determinados contextos. Sobre todo, en realidades como las que el Ecuador tiene que enfrentar en el día a día de una de las más agresivas dictaduras neoliberales que experimenta el planeta en este momento.
 
Pues ocurre que el mal llamado ‘Presidente’ de nuestro país ha decidido eliminar el Impuesto a los Consumos Especiales, entre otros, de la cerveza. Lo hace como un gesto de ‘refrescamiento’, de supuesta simpatía y empatía con el pueblo agobiado por el desempleo, la inseguridad, la falta de medicinas en los hospitales y un vasto etcétera, olvidando tal vez que el principal causante de la mayor parte de esas desgracias, por acción u omisión, es él mismo. 
 
En un país vivamente impresionado por dos feminicidios simultáneos, agobiado por un costo de la vida a un alza que no para, asustado por la delincuencia, preocupado por la crisis de la salud pública, y además interesado por seguir las incidencias del actual Campeonato Mundial de Fútbol, pues, según Daniel Noboa, causante directo, además, de todas esas emociones menos una, no le vendría mal una cervecita mientras ve los partidos del Mundial. ¿Para qué? Pues para olvidar. ¿Y olvidar qué? Olvidar el descuido, el olvido y los atracos de quien está a cargo del gobierno. 
 
Pero aún hay más: mientras todas estas cosas suceden y él mismo nos ‘ayuda’ con el precio de la cerveza, alza el vuelo en el ‘lujo socialista’ que ya va costando como chorrocientas carreras universitarias de otros tantos jóvenes, y alza el vuelo que lo llevará a disfrutar del mundial de fútbol en persona. Es decir, lo que sucede en estos momentos es una esperpéntica mezcla de cinismo e indolencia. 
 
¿No se han preguntado por qué se nos trata así? ¿En serio habrá gente que se alegre por lo de la cerveza sin preguntarse ni media palabra por todo lo demás? Prácticamente nos manda a beber porque así pretende vendarnos los ojos y taparnos la boca ante toda la andanada de desgracias que día tras día, diríamos hora tras hora e incluso minuto tras minuto acarrea su desastrosa administración. 
 
¿Y nosotros? 
 
Bien, gracias. 
 
Comentando por lo bajo. Sin mover un dedo para siquiera protestar o hacer sentir por lo menos que sí nos damos cuentas de las cosas. 
 
Triste cosa es el gobernante que trata a su pueblo como si fuera imbécil porque está muy consciente de que ninguna persona medianamente inteligente habría votado por él. 
 
Ya es hora de dejar de dar papaya, pueblo. 
 
¡Salud!

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