lunes, 7 de noviembre de 2011

INFORMAR, EDUCAR, ENTRETENER

Se supone que esas son las funciones de los medios de comunicación. Al menos, eso dicen. Sin embargo, de lo que se ve, quizá la idea que tenemos sobre estos conceptos es un poco diferente entre ellos y nosotros. Y vamos por partes:
  • Informar: En mucho, la prensa nacional informa sobre todo acerca de lo que considera desaciertos del gobierno. Los pone en primera página. Incluso tergiversa cosas que podrían ser aciertos para poner su lado malo, feo o cuestionable. También informa, y mucho, sobre cuestiones similares de los gobiernos de Chávez, Cristina Fernández, Daniel Ortega... No ha informado, o lo ha hecho de un modo muy somero, por ejemplo, acerca del premio Cubadisco obtenido por Enrique Males en junio de 2011.
  • Educar: Se considera que pasar documentales de Discovery Channel, National Geographic u otros es hacer televisión educativa, y suponemos que eso forma parte de, pero no lo es todo. Hay una educación más profunda, que pasa por los ejemplos, por los discursos de lo no dicho, por las imágenes, los conceptos, las actitudes. No podríamos decir, por ejemplo, que periódicos como el Extra eduquen. Recuerdo las campañas de desprestigio cuando se propuso establecer la modalidad de introducir la mitad de producciones nacionales en las radios se nos dio un maravilloso ejemplo de rechazo a lo nacional. El negativismo de siempre. Y el otro gran ejemplo: todo se reduce a ganancia, a dinero. Y no se diga nada acerca del imperio de la crónica roja...
  • Entretener: sábado tarde, aburrimiento frente a la tele. La mano recorre los canales una y otra vez. El comentario: "No hay nada qué ver". Suficiente, para qué decir más.
La pregunta que ronda es: ¿para qué sirven entonces, los medios, en general?

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